Situado en una de las calles más emblemáticas del centro de Madrid, este piso de 117 m² en la segunda planta exterior combina el encanto arquitectónico de una finca clásica con un interiorismo contemporáneo. Su orientación y los tres balcones a la calle garantizan una excelente entrada de luz natural y una conexión directa con el ambiente vibrante del barrio de Justicia.
La vivienda se distribuye en dos dormitorios, ambos uno con baño en suite y vestidor, una amplia cocina abierta y un salón-comedor de techos altos (más de tres metros) que potencia la sensación de amplitud y elegancia. Cada espacio ha sido diseñado para equilibrar confort y estética, destacando los materiales nobles, los tonos neutros y la atmósfera cálida que define el conjunto.