Ubicada en Calle Santa Cruz de Marcenado, esta vivienda reformada se sitúa en una cuarta planta, lo que le aporta una clara ventaja competitiva en términos de luminosidad, vistas despejadas y sensación de amplitud. El edificio, construido en 1948, conserva el carácter residencial clásico del barrio, combinado con una reforma de estética contemporánea y muy bien ejecutada.
Con una superficie de 176 m², la propiedad ofrece tres dormitorios y cuatro baños, una distribución especialmente cómoda y poco habitual que eleva el confort diario y permite una clara separación entre zona social y zona de descanso. El salón-comedor destaca por su atmósfera serena y equilibrada, ideal tanto para la vida cotidiana como para recibir, con una sensación de living space sofisticado y atemporal.
La vivienda se presenta completamente reformada, con materiales neutros, líneas limpias y una coherencia estética que transmite calma y calidad. Los gastos son consistentes con la tipología del inmueble: comunidad 184,71 € e IBI 1.261,38 €, manteniendo un buen equilibrio entre valor, ubicación y mantenimiento. Una propiedad sólida y elegante, perfecta para quienes buscan altura, diseño y estabilidad patrimonial en una de las zonas más consolidadas de Madrid.