En pleno barrio de Salamanca, esta vivienda exterior de 129 m² ofrece una experiencia residencial marcada por la luz, la amplitud y unas vistas privilegiadas hacia Felipe II. Con tres dormitorios y dos baños, el piso combina líneas claras, acabados elegantes y un diseño pensado para el confort contemporáneo.
La ubicación, una de las más solicitadas del distrito, convierte este inmueble en una pieza de alto valor tanto patrimonial como de inversión. La altura y orientación potencian la luminosidad del salón y de las estancias principales, generando una sensación de apertura difícil de encontrar even in the Golden Mile.
Su equilibrio entre vida urbana y privacidad diaria lo convierte en un hogar ideal para compradores que buscan excelencia en cada detalle.