Ubicado en un elegante edificio señorial con ascensor y servicio de portería, este piso de 105 m² en primera planta ha sido recientemente reformado, respetando su encanto exterior con dos balcones y un mirador que enmarcan agradables vistas a la calle Alcántara. La luz natural y los detalles arquitectónicos clásicos conviven ahora con una estética renovada que mantiene su carácter distintivo y atemporal.
La reforma incorpora una distribución de dos dormitorios y dos baños completos, incluyendo una suite principal que combina líneas contemporáneas, materiales de alta calidad y un baño privado que aporta confort y funcionalidad. Cada espacio ha sido repensado para optimizar circulación, almacenamiento y uso diario.
La cocina americana con isla, abierta al salón, potencia la sensación de amplitud y crea un ambiente moderno y acogedor. Con acabados de nivel superior y una integración fluida entre zonas sociales y privadas, este inmueble fusiona la esencia de lo clásico con el confort y la estética del lujo actual.